"...el punto más importante de nuestro pliego petitorio fue el de diálogo público con el que el movimiento quiso evitar los acuerdos en lo oscurito donde prevalecen los sobornos o la coerción ...nuestra forma de organización democrática ...criticaba hasta la raíz a las organizaciones autoritarias que dominaban y siguen dominando de manera casi absoluta a este pobre y deshecho país." (Julio Boltvinik) Recuerdos del movimiento estudiantil de 1968/I ("La Jornada" 19/09/2008, "Economía Moral")

viernes, 24 de junio de 2011

JAVIER SICILIA EN EL CASTILLO DE CHAPULTEPEC, ¿LO CHAMAQUEARON?


Hay una frase que se utiliza mucho entre dirigentes sindicales (y supongo que también entre políticos), para indicar que a una persona (que reclamaba algo justo) se le promete algo que no se va a cumplir, pero le hacen sentir que está siendo bien atendido: "LO CHAMAQUEARON". Es decir, lo engañaron, le mintieron, y se fue contento.

Impulsado por el dolor sufrido ante el asesinato de su hijo, el poeta Javier Sicilia se vio de pronto encabezando un movimiento popular con afanes justicieros. Los reclamos de justicia, nutridos durante las dos marchas que se realizaron, llegaron al grado de exigir la renuncia de Genaro García Luna (solicitado el 08 de mayo del 2011 por el propio Sicilia en el zócalo de la ciudad de México, al terminar la primera marcha). En ese mismo momento, ante los gritos de la gente de "fuera Calderon" y "muera Calderon", Sicilia dice: "no, que no muera, que lo despidan, no queremos más violencia".

Ayer estuve viendo en http://argostv.com/, las primeras dos horas del encuentro en el castillo de Chapultepec, no pude terminar de verlo. No estaba resultando como hubiéramos querido quienes estamos en contra de la supuesta guerra y de la forma en que llegó Calderón a la presidencia. De cualquier forma, ojala que cada año se pudiera hacer una reunión como esta, televisada a nivel nacional, para que, como pueblo, nos fuéramos acostumbrando a construir un verdadero dialogo entre los mandatarios y los mandantes (es seguro que daría mejores resultados que el costosísimo congreso de la unión). Seguramente cada año iría mejorando el nivel del dialogo, hasta llegar a ser un diálogo entre iguales y no uno entre quienes se sienten superiores y autoritarios con otros que se sienten inferiores y sumisos.

Llevar la carga de una representación es una gran responsabilidad, sobre todo cuando se crean tantas expectativas, cuando se esperan resultados acordes a las exigencias que se han recogido de entre tanta gente tan lastimada y humillada. Hay que agradecérselo, el poeta Javier Sicilia ha hecho un gran trabajo y difícilmente alguien lo hubiera hecho mejor, o simplemente podemos decir que lo hizo a su manera, con su estilo. Sin embargo a mi me hubiera gustado que (desde el primer momento que adoptó esa actitud) le pidiera a Calderón que no gritara, que no era necesario hacerlo, que cuando realmente hay voluntad de dialogar no es necesario alzar la voz ni mucho menos mostrarse autoritario, sobre todo si está frente a quienes están verdaderamente representando al pueblo.

Considero que una de las cosas que más necesitamos, es quitarnos de la cabeza que un presidente o cualquier otro gobernante o dirigente no es más que nadie, no es más que ninguno de nosotros y que ellos deben aprender a respetarnos. Ellos (esos gobernantes o dirigentes corruptos) están acostumbrados a tratar así a los demás cuando piensan que están ante inferiores (sobre todo si tienen el respaldo de las fuerzas armadas que los hace sentirse llenos de poder y soberbia). Pero esos mismos, por el contrario, se humillan ante los que creen que son superiores a ellos (como lo ha hecho calderón ante los gobernantes de nuestros vecinos del norte).

Eso no es una democracia. En una verdadera democracia todos debemos vernos y tratarnos como iguales. Somos un pueblo acomplejado, acostumbrado a que nos conquisten, a que nos traten como trataron ayer a Sicilia y a los demás. Por momentos, el ofendido parecía Calderón, que bueno que no se llegó al extremos de pedirle a él perdón por quejarnos de tantos muertos, pedirle perdón por quitarle su valioso tiempo. Pero bueno, sea como sea, fue muy importante y valioso lo que sucedió. Mi respeto y aprecio para todas esas personas que asistieron con la mejor intención a ese acto, todo ello gracias a su lucha, todo ello resultado del dolor de tanta injusticia y abuso en su contra. Viendo el noticiero de Carmen Aristegui (creo que el único que vale la pena), llegamos a la siguiente liga de AdQat (Advance Discourse Quality Analysis Tool). Ahí verán un análisis de los discursos de Sicilia y Calderón en ese encuentro de Chapultepec. Visítenlo, vale la pena.

Para finalizar, con dos cartones o caricaturas de El Fisgón y Helguera, aquí les dejo la valiosa columna del maestro Luis Javier Garrido que se publicaron el día de hoy en "La Jornada", en relación al mismo tema. Como siempre, un saludo con aprecio para todos. Atentamente: EAJM.

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El monólogo
Luis Javier Garrido
E

l fracaso del movimiento de Javier Sicilia para hacer valer la exigencia nacional de poner fin a la guerra criminal que Felipe Calderón ha impuesto a los mexicanos no significa que la maquinaria criminal del régimen no se pueda detener a corto plazo.

1. La lógica de violencia militar contra el pueblo de México, que no es contrael crimen organizado, llamada mentirosamente “guerra contra elnarco”, acordada en 2006 por el grupo de Felipe Calderón y el gobierno republicano de George W. Bush, entre otras cosas para tener en la silla presidencial de México a quien no había ganado las elecciones, tiene como objetivo someter a los mexicanos a fin de poder imponer a fondo el modelo neoliberal y los intereses de Washington y del capital trasnacional, y no combatir el narcotráfico, que es un negocio de Estado, de ahí que uno de sus objetivos colaterales sea precisamente la muerte de miles de inocentes, y esto al parecer no lo quisieron entender los integrantes del movimiento fundado por Sicilia.

2. El encuentro llevado a cabo ayer 23 de junio en el Castillo de Chapultepec entre el novelista y poeta Javier Sicilia e integrantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, por un lado, y Felipe Calderón y algunos de sus colaboradores en el gobierno ilegítimo, por el otro, podría ser visto por algunos dirigentes de dicho movimiento como un pírrico triunfo porque lograron que se pudiera escuchar a través de un canal de la televisión por cable, durante poco más de tres horas, la voz de la inconformidad social o porque exhibieron a Calderón repitiendo hasta la saciedad sus tonterías, pero en realidad constituyó en los hechos un rotundo fracaso para Sicilia y sus compañeros, que aparecieron al terminar el mismo como plenamente subordinados al gobierno criminal que pretendían impugnar, relegados al papel de colaboradores de éste en comisiones de seguimiento de sus demandas en el marco de la lógica militarista a la que decían oponerse, y sobre todo, como incapaces para hacer valer lo mínimo que se habían propuesto, que era exigir con fuerza y dignidad un alto a la guerra.

3. La incapacidad hasta ahora de quienes desde ese movimiento anunciaron que se proponían terminar con la guerra de Calderón, a la que ahí mismo en Chapultepec varios de ellos calificaron como atroz y sin sentido,irracional e injusta, está en la caracterización equivocada de lo que es el gobierno ultraderechista y entreguista de Calderón, pero también y sobre todo en la injerencia que han tenido al interior de dicho movimiento políticos de la derecha dirigentes de varias ONG católicas y vinculados al régimen panista.

4. El encuentro estaba destinado al fracaso de antemano, ya que la dirigencia del movimiento pretendía absurdamente,por la vía del diálogo, convencer al gobierno panista de facto de terminar con la guerra que lleva a cabo, cuando ésta responde a los intereses económicos y políticos del grupo en el poder, y la única posibilidad de supervivencia política de Calderón y de poder imponer a su sucesor en el 2012 es precisamente el extremar la violencia y el clima de terror en el país, como lo está haciendo en Michoacán con el sueño de imponer a su hermana en la gubernatura, olvidándose además los inconformes que esta guerra impuesta al gobierno panista desde el exterior, la dirigen ya las agencias de Washington, y que Calderón y su grupo no tienen capacidad de decisión sobre su futuro. No obstante lo cual, haciendo prevalecer un supuesto espíritu cristiano, persistieron en este escenario del diálogo que les resultó fatal.

5. La exigencia más fuerte de Javier Sicilia, que fue la de demandarle a Felipe Calderón le pidiera perdón a la nación por su guerra, fue así retomada por éste, que no dejó en ningún momento el tono de chacota que le caracteriza, ni ante el dolor expresado por varios integrantes del movimiento, señalando que en todo caso podría pedir perdón por no haber sido suficientemente eficaz en su guerra.

6. Calderón logró capotear a lo largo de esas más de tres horas a las voces del movimiento fundado por Sicilia y transformarlo al final en su discurso demagógico en un grupo que está de acuerdo con él en lo fundamental, sin que nadie le contradijera, y que en lo sucesivo va a trabajar con él; es decir, que los criminales son los otros, que los responsables de todo son los gobiernos del PRI en el pasado y los gobiernos locales y municipales, y desde luego los jueces, pero nunca su gobierno, por más que se haya hablado de las vinculaciones del régimen panista con el narco. Deldiálogo se pasó al monólogo, no en balde Sicilia y sus amigos están apoyando la contrarreforma electoral calderonista, incluyendo la relección inmediata de diputados y senadores, que con el pretexto de crear instituciones democráticas lo que busca es hacerlas inexistentes, y en relación con la guerra le piden a Calderón que cree un organismo ciudadano para vigilarlo: una vez más, la confusión de lo público y lo privado.

7. De lo acontecido en Chapultepec, muchas cosas se recordarán: las voces dolientes de Araceli Rodríguez Nava, Norma Ledesma y María Elena Herrera hablando de la irresponsabilidad del gobierno y de su complicidad con la injusticia, o la del indígena Salvador reclamando el fin de la represión y el cumplimiento de los acuerdos de San Andrés. Pero sobre todo la de Julián LeBaron, de Chihuahua, reclamándole a Calderón sus mentiras en torno a la justicia que dice se ha hecho sobre los crímenes de sus familiares, pues ahí aparece un punto crucial de todo: buena parte de los crímenes contra el pueblo han sido cometidos por lo que Calderón llama bandas criminales, que no son otra cosa que los grupos paramilitares organizados por su gobierno: de ahí la impunidad.

8. Diversas plumas han sostenido que tras la caravana del consuelo de Cuernavaca a Ciudad Juárez (4-10 de junio) se escuchó la voz de los dolientes, pero lo cierto es que en los medios la única voz que se escucha sigue siendo la del poder, y tras lo acontecido en Chapultepec aparece la responsabilidad de Sicilia y de sus compañeros. ¿Cómo puede un movimiento que entre otras cosas pretende democratizar al paísoponerse a la democracia al interior del mismo, como lo hicieron sus dirigentes, tras las mesas de Ciudad Juárez, que iban a servir para definir sus objetivos, y ellos se negaron a acatar los acuerdos que ahí democráticamente se tomaron para poner fin a la guerra?

9. Los acuerdos de exigir un juicio político a Calderón, de demandar el fin inmediato de la Iniciativa Mérida y de cancelar toda injerencia de las agencias de seguridad de Washington en los asuntos de México fueron suprimidos de un plumazo por la cúpula del movimiento, y uno de sus dirigentes, Emilio Álvarez Icaza, se dedicó en una campaña en los medios a descalificar a quienes los sostuvieron como extremistas yultras.

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